Internacional

“Il Duce” Zuckerberg

En un acto de fascismo extraordinario, el dueño de Facebook decidió censurar la cuenta del presidente de los Estados Unidos hasta que deje de serlo. Busca arreglar sus problemas legales con los demócratas.

Comparenciendo frente al Senado por sus violaciones a la ley.

El fascista propietario de las redes sociales Facebook e Instagram entre otras, decidió censurar para siempre las cuentas del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, hasta que deje su cargo.

Con el pretexto de que el titular del ejecutivo norteamericano convoca a la violencia, el ejecutivo llevó a cabo un acto de censura sin precedentes en la historia moderna, mucho más desde que existen las redes sociales, cuyo paradigma por excelencia es la libertad de expresión.

En realidad, “Il Duce” busca congraciarse con los demócratas que accederán a la Casa Blanca en los próximos días, a efectos de solucionar los vastos problemas judiciales que tienen sus empresas, por reiteradas violaciones a las leyes.

Miguel Tato, el censor de la dictadura argentina, sería el modelo de Zuckerberg.

El escándalo de Cambridge Analytica fue el mas llamativo de una serie de escándalos consecutivos que salpicaron a la red social de forma general y a Zuckerberg de forma particular y que concluyeron con el censor pidiendo disculpas ante el Senado en abril de 2018.

Cambridge Analytica es una empresa británica creada en 2013 dedicada al análisis y minería de datos. Steve Bannon, editor del diario conservador Breitbart y ex-asesor de Trump, fue uno de sus inversores y responsables antes de comenzar a trabajar para el Presidente. Bannon consiguió convencer a Robert Mercer, multimillonario conservador, para financiara el proyecto.

La compañía ha colaborado en diversas campañas políticas en Estados Unidos, incluida la de Donald Trump, y también en la campaña a favor del Brexit en Reino Unido. Ha sido ampliamente criticada por su forma de trabajar. Pues bien, Cambridge Analytica utilizó datos para sus actividades comerciales que proceden de Facebook y han sido obtenidos de una forma que vulnera los términos de uso, es decir Zuckerberg trabajó para la campaña de Trump, lo que demuestra una conducta propia de un mercenario.

Cambridge Analytica utilizó datos para sus actividades comerciales que proceden de Facebook y han sido obtenidos de una forma que vulnera los términos de uso, es decir Zuckerberg trabajó para la campaña de Trump.

Cuando se publicaron los detalles sobre Cambridge Analytica, los directores de Facebook amenazaron legalmente a los periodistas que iban a publicar la noticia original, según reconocieron los propios periodistas de The Guardian y confirmaba después una ejecutiva asegurando que “no fue su movimiento más sabio”. Surge clara su tendencia a la censura.

Un año después, en abril de 2019, la Comisión Federal de Comercio (FTC por sus siglas en inglés), uno de los órganos reguladores del gobierno estadounidense, consideró que los errores en el manejo de la información son una responsabilidad de su líder, y quieren hacerlo responsable de los hechos, de acuerdo con un reporte de The Washington Post.

De acuerdo con las autoridades reguladoras, imponer ciertas restricciones a Zuckerberg mandaría le mensaje a otros gigantes tecnológicos de que la Comisión puede responsabilizar a sus ejecutivos por delitos de privacidad contra sus usuarios.

Por fin, en diciembre de 2020, hace menos de un mes, la misma Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos, en conjunto con una coalición de fiscales de 46 estados del país, presentó este miércoles una demanda por monopolio contra Facebook. La medida aspira a reducir el tamaño de la empresa y su posición dominante en el mercado.

En diciembre de 2020, hace menos de un mes, la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos, en conjunto con una coalición de fiscales de 46 estados del país, presentó este miércoles una demanda por monopolio contra Facebook.

Los demandantes, que han presentado el escrito ante un tribunal de Washington, acusaron a Facebook de mantener “ilegalmente” su posición de “monopolio” en el sector de las redes sociales “durante años” mediante una serie de conductas anticompetitivas, incluyendo la compra de posibles rivales como Instagram y WhatsApp en 2012 y 2014, respectivamente.

“Este curso de conducta daña la competencia, deja a los consumidores con pocas opciones para sus redes sociales personales y priva a los anunciantes de los beneficios de la competencia”, subrayó la FTC en un comunicado en el que dio a conocer la acción.

Il Duce Zuckerberg, pleno de fascismo y censura, solo busca resolver los problemas de su negocio, originados e infracciones constantes y recurrentes a las normas. El dueño de las redes de la libertad, es un simple mercader que busca la simpatía del gobierno para seguir sin cumplir la ley.