POLÍTICO-ECONÓMICO

La esquizofrenia clerical

La Iglesia, desde su cabeza en el Vaticano, y desde la militancia de los curas barriales, empujó el cambio de gobierno en 2019, con una clara postura a favor del PJ. Ahora lloran por el aborto. ¿Que creían?.

¿Representante de Dios?

*Por Horacio Minotti. Resultó a todas luces evidente, la incomodidad la molestia del Papa Francisco con el gobierno de Mauricio Macri. Las recepciones protocolares al propio ex presidente o sus funcionarios, estaban teñidas de fotos con cara poco amigable por parte del Pontífice, y como contrapartida, cualquier pelafustán que pisaba la Santa Sede con un escudo el PJ era recibido como si hubiesen llegado los Reyes Magos.

Esa impronta se potenció en la campaña electoral de 2019. Francisco instruyó a sus aldáteres en Buenos Aires, entre ellos Juan Grabois (el más llamativo pero ni por casualidad el único) a empujar la candidatura presidencial de Alberto Fernández. Con la colaboración inestimable del Primer Prelado, se obtubo el objetivo de la jerarquía clerical, el kirchnerismo volvió al poder.

Hasta allí poco para decir, la Iglesia ha efectuado sus aportes políticos siempre a lo largo de la historia, ha sido un factor de poder importantísimo, primero imponiendo reyes, luego con mayor sofisticación operando para unos u otros. La Argentina del ’76 al ’83 es muestra clara de tales aportes políticos.

En definitiva, esperable. Lo que resulta incomprensible es la indignación que ahora la Iglesia demuestra por la inminente sanción de la ley del aborto libre, seguro y gratuito. Porque se trató de una política pública anunciada por el actual presidente en su campaña electoral, en esa en que el ex Arzobispo de Buenos Aires participó con ahínco.

Alberto Fernández no está haciendo otra cosa, cuando impulsa el proyecto, que cumplir una promesa de campaña, y bienvenido sea que los presidentes cumplan de vez en cuando algunas de ellas. Especialmente cuando se trata de una política de salud pública de semejante magnitud. ¿La Iglesia, el Papa, esperaban que Alberto nos mintiese? ¿Lo deseaban?.

El medíatico Padre Pepe, algo así como el líder televisivo de los autodenominados “curas villeros”, y acólito directo del Papa Bergoglio, habló anoche en el programa Animales Sueltos, de América. Sorprendentemente dijo que la legalización del aborto: “No estaba en la propuesta del Frente de Todos, yo lo voté y me siento decepcionado”. Pero eso es falso, exactamente el día después de imponerse en las PASO, pero dos meses antes de ganar las generales, el hoy presidente se presentó en el programa Corea del Centro conducido por Ernesto Tenembaum y anunció que legalizaría el aborto. Imagínese el lector, durante toda la semana siguiente fue el tema que se debatió en todos los medios. ¿Donde andaba Pepe? ¿Que canal miraba?. ¿Sabe que lo que dice es falso?.

Las diversas manifestaciones que se dan en la actualidad, como el mensaje navideño de la Iglesia son contradictorios. A menos que los sacerdotes esten fingiendo indignación para no quebrar la doctrina y en realidad estén de acuerdo con el aborto libre, seguro y gratuito.

Ojalá se trate de esto último. Es preferible que organizaciones políticas de tal magnitud, como la Iglesia, maniobren discursivamente para acomodar sus intereses sin que los fieles lo noten, antes que darnos cuenta que cometieron la estupidez de impulsar un gobierno que prometía la ley del aborto y ahora se espanten porque el presidente cumple su promesa. Personalmente, siempre prefiero un cínico a un tonto.