Coronavirus

Las pruebas de la vacuna rusa, incluían un seguro de vida o incapacidad para el paciente

En caso de muerte de la persona, los beneficiarios recibirían 22.000 euros, mientras que en caso de discapacidad se les retribuiría entre 5.500 hasta 16.500 euros.

*CAMBIO 16. El mundo sigue a la espera de que las vacunas contra la COVID-19 frenen la pandemia. Aunque los avances han sido rápidos, algunos proyectos de vacuna siguen sin demostrar una aceptable eficacia. Otros han tenido dificultades para su comercialización internacional. Los voluntarios de las fases de prueba de la vacuna rusa han opinado sobre el proceso y sus consecuencias.

Serguéi Satanovski, periodista de DW (la Deutsche Welle, la agencia de información de Alemania para el extranjero), formó parte de las pruebas de la vacuna rusa Sputnik V, una de las más controversiales. Rusia aprobó su método de inmunización antes de que se publicaran los datos finales del ensayo. Recientemente estudios publicados en la revista médica The Lancet informaron que la vacuna ofrece alrededor de 92% de protección contra la COVID-19.

El corresponsal del medio alemán formó parte de las pruebas luego de ver un anuncio en Internet. Satanovski completó el formulario en el sitio web de la administración municipal de Moscú. Una semana después fue llamado y se le pidió elegir un hospital para la prueba preliminar.

Los voluntarios a la vacuna son aprobados luego de que se les realizaran una serie de pruebas. Al periodista le preguntaron si había tomado medicamentos, si tenía alergias y a qué operaciones se había sometido en los últimos cinco años. Según el personal médico, el objetivo de las pruebas a era valorar la efectividad, la capacidad inmunizadora y la seguridad de la vacuna. Las pruebas de laboratorio fueron en hámsters dorados y cobayas.

Los voluntarios a la vacuna son aprobados luego de que se les realizaran una serie de pruebas.

Al menos 40.000 personas habían participado en las pruebas a finales del 2020, de ellos 30.000 recibieron la vacuna mientras 10.000 se les aplicó un placebo. La segunda dosis se inyecta 21 días después de la primera, además de eso los voluntarios tenían que escribir todos los días como se sentían.

Además de la prueba para ver la eficacia de la vacuna existe otra para medir la inmunogenicidad, que analiza la capacidad de la vacuna para inducir una respuesta inmunitaria de anticuerpos que neutralicen al virus.

El Estado ruso paga alrededor de 93 euros para sacar 95 mililitros de sangre y analizarla, pero aunque suene un proceso simple le ofrecen al voluntario una «póliza de seguros especial». En esta, en caso de muerte de la persona, los beneficiarios recibirían 22.000 euros, mientras que en caso de discapacidad se les retribuiría entre 5.500 hasta 16.500 euros.

Luego de las pruebas viene la parte fuerte para los voluntarios. Las reacciones a la vacuna. A las personas se les informa que los primeros días la temperatura corporal se eleva y que los médicos rusos tratan con paracetamol.

En Telegram se abrió un grupo llamado «Resultados de la vacuna», en el que alrededor de 1.800 voluntarios contaban sus experiencias. Las personas se quejaban de sentir fiebre y dolores musculares la misma tarde de la inoculación. Otros llegaron a tener dolor de cabeza, ligeros escalofríos y mareo. Satanovski aseguró que los efectos desaparecían a los dos días.

Lo único que es seguro en el transcurso de tiempo entre una dosis y la otra es que se crean los anticuerpos, lo que no se sabe es si esos anticuerpos ayudarían a protegerse del virus. Vadim Lynjev, jefe del laboratorio del Hospital Schadkewitsch, aseguró que la respuesta de una persona vacunada al patógeno depende de la carga viral.

En Telegram se abrió un grupo llamado «Resultados de la vacuna», en el que alrededor de 1.800 voluntarios contaban sus experiencias.

Luego de su última dosis Satanovski se hizo una prueba de anticuerpos. Los resultados fueron positivos, 310 unidades relativas por mililitro de sangre. Los médicos aseguraron que después de una enfermedad, no habrían podido formarse con tanta rapidez en el momento de realizar la prueba y todo fue «gracias a la vacuna».

Las últimas pruebas de la Sputnik V han demostrado estar al nivel de las de Pfizer, Oxford/AstraZeneca, Moderna y Janssen. Según las investigaciones la vacuna utiliza un virus similar al del resfriado, modificado para ser inofensivo, como portador para llevar al organismo un pequeño fragmento del coronavirus.

Dimitri Denisov, director médico del Laboratorio Helix, aclaró que la respuesta inmune depende de la comorbilidad, cifra de infecciones recientes, de los hábitos alimenticios y de la evolución individual. Uno de los problemas que ven los expertos para confirmar la eficacia es que la vacunación acaba de comenzar en todo el mundo y la fase de ensayos clínicos con las vacunas ha disminuido mucho.

Las últimas pruebas de la Sputnik V han demostrado estar al nivel de las de Pfizer, Oxford/AstraZeneca, Moderna y Janssen.

La vacuna rusa sigue causando rechazo e inseguridad. El presidente Andrés Manuel López Obrador llegó a un acuerdo con Rusia para el envío de 24 millones de dosis de la Sputnik V. Muchos cuestionan la decisión.

El periodista Gustavo Adolfo Infante rechazó la decisión y pidió que adquirieran vacunas probadas como las de Estados Unidos y Europa. Considera que la población mexicana no debe se utilizada como «conejillo de indias» para la prueba final. Otros países también se han aliado con Rusia para adquirir la vacuna, entre ellos Argentina, Venezuela, Bolivia, Egipto, Corea del Sur, la India, Nepal y Bielorrusia.