ELECCIONES EEUU

Los republicanos se encolumnan detrás de Trump y surgen pruebas de irregularidades

Después de un primer momento de desconcierto e incredulidad, los republicanos empezaron a exigir que se investiguen los posibles fraudes electorales, a medida que se consolidan pruebas.

*Por Horacio Minotti. Director Ejecutivo de Trust Consultora. Los medios hablan poco sobre el tema, hablan bajo. Apenas dejan escapar algún detalle en artículos rodeados por otros que cuentan como será el gobierno de Joe Biden, pero han bajado el tono en la ridiculización que intentaban de Donald Trump, cuando denunciaba fraude.

También es llamativo el cambio de actitud de Twitter. Hasta hace pocos días, cuando Trump posteaba un mensaje sobre fraude electoral, la red social directamente lo tapaba con una leyenda que decía que la información era engañosa y exigía al lector, que si quería leerla de todas maneras, tocase un botón adicional.

Ahora eso cambió. Los mismos twits del presidente en funciones, ya no son tapados, solo poseen una leyenda al pie que dice: “Esta afirmación sobre fraude electoral está en disputa“.

Es que empezarón a aparecer elementos que prueban muchas de las afirmaciones de Trump y ponen en duda el resultado electoral.

Según informa Cambio16: “Se halló evidencia de graves inconsistencias. Asignación errónea de votos. Papeletas a favor de Trump fueron sumadas a Biden. Algunos casos fueron reconocidos por las propias autoridades electorales, aunque informaron que posteriormente las fallas fueron subsanadas.

Papeletas a favor de Trump fueron sumadas a Biden. Algunos casos fueron reconocidos por las propias autoridades electorales.

Un ejemplo fue lo ocurrido en el condado de Antrim, en Michigan. Allí, los funcionarios confirmaron que una falla de software le dio a Biden aproximadamente 5.000 votos que en realidad habían sido emitidos a favor de Trump. Las autoridades explicaron que la situación ameritó que se realizara un recuento manual. Hubo que extender las horas de votación y los resultados se dieron con bastante retraso.

En cuatro condados de Georgia, las auditorías manuales han mostrado votos que no fueron contabilizados por el sistema automatizado. En tres de los casos, las papeletas contenían más votos a favor de Trump que de Biden. Lo contrario ocurrió en el otro caso.

Los casos no se conocieron inicialmente. Las autoridades locales dijeron que, con la diferencia de votos de ventaja a favor de Joe Biden, los votos “perdidos” no bastan para cambiar la tendencia. Sin embargo, conforme llegan más casos de inconsistencias numéricas de distintos puntos de la nación, la sombra de la duda crece, incluso entre quienes no tomaron en serio las denuncias inicialmente.

El estado de Georgia se mantuvo a favor de Trump por días. Con el 94 % escrutado, la tendencia se mantenía. Y de repente se revirtió. Hasta ahora, 3 condados han encontrado votos “faltantes”, favorables al presidente, en el recuento estatal.

El estado de Georgia se mantuvo a favor de Trump por días. Con el 94 % escrutado, la tendencia se mantenía. Y de repente se revirtió. Hasta ahora, 3 condados han encontrado votos “faltantes”, favorables al presidente, en el recuento estatal.

Hasta la medianoche del miércoles 18, el candidato demócrata le llevaba una ventaja de 13.000 votos a Trump. Para ese momento se habían encontrado 5.355 votos sin contar, cuando todavía faltaba supervisar los 159 condados del estado para terminar el recuento. Los funcionarios electorales encontraron 2.600 boletas sin contar en el condado de Floyd. A ellos se suman los 2.755 votos sin contar en el condado de Fayette. Todo esto reduce la ventaja de Joe Biden sobre el presidente Trump“.

Pero las mayores sospechas de un posible fraude electoral pesan sobre Dominion Voting Systems, la empresa canadiense encargada de contabilizar los votos en algunos estados claves, muchos de los cuales han sido objeto de las mayores disputas en esta elección.

Starmatic, la empresa venezolana sospechada.

Las irregularidades que involucran a Dominion incluyen un condado en Michigan. Allí, 6.000 votos pasaron de Trump a Biden. Las dudas surgieron después de que el condado, de tendencia tradicionalmente republicana, mostrara lo que parecía ser un giro sorprendente e inexplicable.

Los funcionarios inicialmente atribuyeron el problema a la combinación de una falla de software y un error humano. Luego culparon únicamente al factor humano. El Departamento de Estado de Michigan dijo que el secretario responsable no actualizó accidentalmente un software utilizado para recopilar datos de las máquinas de votación y por tanto los resultados no se “combinaran correctamente cuando el secretario informó resultados no oficiales”.

Dos máquinas de votación fabricadas por la empresa también presentaron fallas en la mañana del día de las elecciones en dos condados de Georgia. El problema impidió que los votantes emitieran sus votos durante horas.

La campaña de Trump alega que tales cambios ocurrieron en múltiples estados clave donde se implementan los sistemas Dominion. El mandatario citó un informe en un tuit en el que afirmaba que “Dominion eliminó 2,7 millones de votos de Trump en todo el país” y que los estados que utilizan Dominion “cambiaron 435.000 votos de Trump a Biden”. La afirmación no ha sido confirmada, pero hay razones para suponerla cierta.

“Dominion eliminó 2,7 millones de votos de Trump en todo el país” y que los estados que utilizan Dominion “cambiaron 435.000 votos de Trump a Biden.

No es la primera vez que el desempeño electoral de Dominion ha sido fuente de controversia. Por ejemplo, en 2014, una supuesta falla en el software causó el conteo de boletas y retrasos en los informes para unas elecciones provinciales muy reducidas en New Brunswick, en Canadá. En 2018, el sistema de votación en línea de Dominion colapsó durante las elecciones municipales de Ontario.

En ambos casos la compañía se disculpó. Dijo que el problema se debió a una interferencia externa. En Ontario, Dominion adujo limitaciones de “ancho de banda no autorizado”. En New Brunswick, culpó al uso de software de terceros, por parte de las autoridades electorales locales.

Los mayores cuestionamientos a Dominion Voting Systems vienen, sin embargo, de su relación con Smartmatic, una empresa de origen venezolano que ha estado vinculada a reiteradas denuncias de fraude electoral en varios países de Latinoamérica.

Smartmatic, que actualmente tiene sede en Londres, ha sido vinculada desde sus inicio con el régimen chavista, que ha logrado permanecer en el poder en Venezuela por más de 20 años, en medio de reiteradas acusaciones de violación de derechos humanos, terrorismo y narcotráfico.

Rudy Giuliani, abogado de Donald Trump, asegura que el software que emplea Dominion es diseñado por Smartmatic. Fue utilizado para esta elección en Carolina del Norte, Nevada, Georgia, Michigan, Arizona y Pensilvania. Todos son estados clave en este proceso.

Sidney Powell del equipo de abogados de Trump.

Por otro lado, Sidney Powell, quien también forma parte del equipo legal de Donald Trump, también ha reiterado los vínculos de Dominion con Smartmatic. Además, dice que en la junta directiva de esta empresa se encuentra Peter Neffenger, un funcionario de seguridad nacional, que es una de las personas encargadas de apoyar a Joe Biden y a Kamala Harris en su transición al cargo. Aseguró que el holding al que pertenece Smartmatic lo preside Lord Mark Malloch-Brown, un socio de George Soros. Este influyente multimillonario, nacido en Hungría, ha sido señalado por Donald Trump como un colaborador cercano del expresidente Bill Clinton y de la exsecretaria de Estado Hillary Clinton.

LIDERES REPUBLICANOS EN EL CONGRESO.

Por otro lado, luego de unos días de estupor y confusión, los republicanos comenzaron a ver tras las acusaciones del presidente cierto grado de razonabilidad y empezaron a ecolumnarse tras sus reclamos.

Dos días despues de que los mayores referentes del Partido Republicano en el Senado acorralaran a los CEO’s de Facebook y Tweeter por la censura durante la campaña, los principales republicanos en los Comités Judicial y de Supervisión de la Cámara de Representantes exigieron el miércoles que los presidentes de los comités Jerrold Nadler y Carolyn Maloney iniciaran investigaciones en el Congreso sobre supuestos “errores y mala conducta” en torno a las elecciones presidenciales de 2020, y les pidieron que celebren audiencias “inmediatamente”.

Jim Jordan, republicano por Ohio, y el miembro destacado del Comité de Supervisión de la Cámara, James Comer, republicano por Kentuky remitieron una carta pública a sus colegas demócratas. “Le instamos a que convoque audiencias de inmediato para examinar la integridad de las elecciones de 2020 en medio de informes preocupantes de irregularidades e irregularidades. Dado su papel como líderes de un partido político que pasó cuatro años cuestionando sin fundamento la legitimidad de las elecciones de 2016 con acusaciones desacreditadas de colusión rusa, le debe a todos los estadounidenses examinar a fondo las acusaciones de errores electorales reales y mala conducta“.

Jordan y Comer, en la Cámara de Representantes.

Jordan y Comer, en su carta, se refirieron a un informe que publicaron en septiembre, donde advirtieron que los cambios de último momento en las leyes y procedimientos electorales estatales, que llamaron “iniciativas peligrosas”, aumentarían el riesgo de delitos relacionados con las elecciones y errores y “socavarían la integridad del proceso electoral” y “causarían una incertidumbre persistente sobre los resultados de las elecciones durante varios días o semanas después del día de las elecciones”.

Los demócratas ignoraron este informe, pero lamentablemente muchas de nuestras predicaciones se han hecho realidad“, escribieron.

Jordan y Comer también dijeron que advirtieron “que debido a que los demócratas se niegan a limpiar las listas de registro de votantes obsoletas e inexactas, un movimiento de último minuto para la votación por correo generalizada en algunos estados tendría consecuencias no deseadas”.

Estas serias preocupaciones dan lugar a la urgente necesidad de que el Congreso supervise la integridad de las elecciones de 2020”, escribieron. “Nuestros comités deben realizar audiencias de supervisión para garantizar que los estadounidenses tengan fe en la integridad de nuestra elección“.

Jordan y Comer pidieron a sus colegas demócratas que trabajaran con ellos para programar audiencias lo antes posible, aunque todavía no hubo respuesta.

En una elección que indiscutiblemente fue muy pareja, lo que esta claro a esta altura, es que todavía nadie sabe quien ganó. Que el sistema electoral es extramadamente desprolijo y vulnerable, y que la mejor democracia del mundo es un mito en extinción.