Internacional

Putin gozará de inmunidad judicial de por vida tras dejar el Kremlin

El Parlamento tramita la exoneración vitalicia para los expresidentes rusos.

*LA VANGUARDIA. El plan para preparar este año el futuro del presidente de Rusia, Vladímir Putin, sigue adelante. El jefe del Kremlin será el principal beneficiado de un proyecto de ley que tramita la Duma y que garantizará la inmunidad judicial vitalicia a los ex presidentes de Rusia, en una medida que parece hecha a su medida. La Cámara Baja también dará próximamente el visto bueno para que pueda postularse otra vez al cargo de presidente en el 2024, según la reforma Constitucional aprobada en julio en referéndum.

Según el texto, una persona que haya ocupado el cargo de jefe del Estado “no puede ser objeto de una causa criminal o administrativa” cometida en algún momento de su vida, “ni de ser detenido, registrado o interrogado”. La inmunidad se extiende a su familia. También quedan garantizadas sus posesiones.

La medida se aprobó en primera lectura el martes, con los votos en contra del Partido Comunista. Nadie duda de su adopción definitiva en segunda y tercera lecturas, ya que Rusia Unida, el partido de Putin, tiene una amplia mayoría.

La Duma formaliza la reforma constitucional que deja al mandatario seguir en el poder hasta el 2036.

Luego pasará al Consejo de la Federación (Cámara Alta) y finalmente lo tendrá que ratificar el propio presidente.

Hasta ahora la inmunidad de los expresidentes está consagrada en una ley del 2001, pero se refiere a sus actos en el ejercicio del poder.

Además de Putin, de 68 años, la inmunidad de por vida también beneficiará al único expresidente vivo, Dimitri Medvédev, al frente del Kremlin entre los años 2008 y 2012.

Estas garantías son necesarias, dijo el presidente de la Duma, Viacheslav Volodin, para que “la persona que toma decisiones ahora sienta que es necesaria también mañana”. Las garantías, además, serán muy difíciles de retirar. Las normas para hacerlo, que también se están aprobando, dicen que debería hacerlo el Consejo de la Federación en base a una acusación de traición u otro delito grave de la Duma. Luego necesita la ratificación del Tribunal Supremo y del Constitucional.

Uno de los autores del anteproyecto de ley es el diputado Pável Krashenínnikov, quien aseguró que estas garantías son “importantes para la estabilidad del Estado y de la sociedad”. Él y el senador Andréi Klishas prepararon el texto de acuerdo a las enmiendas a la Constitución rusa aprobadas este año.

La reforma constitucional la impulsó el propio Putin en enero y luego la aprobó el Parlamento. La población rusa la ratificó en referéndum el 1 de julio.

La enmienda estrella de la reforma es la que permite a Putin seguir al frente de Rusia más allá del 2024. Su aprobación provocó protestas de la oposición en Moscú y San Petersburgo. Ese año Putin habrá cumplido su segundo mandato consecutivo de seis años y, según la Carta Magna actual, tendría que dejar el poder. Pero los diputados aprobaron en marzo una enmienda para permitirle ir a la reelección y poner a cero el contador de mandatos.

La Duma también ha admitido un anteproyecto para que este cambio se convierta en ley. Eso le permitirá, además, optar a la reelección en el 2030 y estar en el poder hasta el 2036, cuando cumpla 83 años.